Una Primera Vez

Publicado en Uncategorized el mayo 28, 2009 por basthell

-“Y aquí estamos…” dijo él

-“Ajá” dijo ella.

-“Si te duele me dices”

-“Bueno…”

-“¿Te duele?”

-“Ayyyy siii, para para”

-“Pero es mejor que pase rápido”

-“Noo, me duele, aaaagg….r”

Un pequeño charco de sangre cubrió su cama recién organizada para la que se supone sería la noche más importante de su vida.

-“Bruto, mira como me aporreaste”

El hombre inmóvil en la cama con la mirada perdida se limitó a limpiarse y a lanzar una mirada de disculpa a su novia, la cual yacía furiosa en la habitación donde había perdido algo que no recuperaría… y de qué forma.

Pasaron desde entonces cerca de seis meses cuando decidieron darle un segundo intento.

-“Esta vez no puedo fallar” pensaba él después de haberse leído y grabado mentalmente todas y cada una de las posiciones del kamasutra. “Ahora sí va a ser inolvidable”.

Salió ella del baño de la habitación del motel vistiendo unas medias negras de seda, un bello liguero del mismo color y un brassier transparente que poco o nada dejaba a la imaginación. Él, emocionado abrió espacio en la cama para recibirla y ella comenzó a bailar al ritmo del primer sonido que captó la radio. Empezó a moverse de manera sensual y él sentía que iba a explotar de la emoción. Después de algún jugueteo ella se acercó a él, comenzó a besarlo y puso su mano sobre su rodilla, lo que provocó en él algo que ella no había visto nunca…

-“Lo siento… nunca me había pasado” dijo él avergonzado.

Ella, totalmente decepcionada decidió esperar a ver si era posible realizar algo que “animase” a su hombre, pues habían pagado tres horas en el dichoso motel y no llevaban ni una hora de estar allí. Así fue como ella comenzó a susurrarle palabras eróticas al oído, a acariciarle y pedirle a él que lo hiciese con ella, a besar todas y cada una de sus partes… pero ni pidiéndole milagro a San Lázaro, San Benito o cualquiera de los centenares de arcángeles y santos existentes lograron revivir aquel muerto.

Él la llevó a su casa, muy triste y apenado y ella, más aburrida que nunca. El sexo no era lo que decía ser y ni el mismo kamasutra les sirvió de algo. Simplemente no existía esa química.

-“No hay química” dijo ella.

-“Pero mira que apenas lo hemos intentando dos veces” dijo él muy triste por pensar que podía perder a la mujer que amaba. Desesperado, tuvo una idea descabellada: “si logras conseguir mejor amante que yo, te juro que respetaré tu decisión, sea cual sea…”.

Ella asombrada aceptó el trato pensando que nada más podía perder.

Pasado algún tiempo, él arrimó a la casa de ella y tuvieron la siguiente conversación:

-“Entonces… ¿has encontrado al hombre que pudiese satisfacerte?” preguntó él con una seguridad plena de que no fue así.

-“Bueno, he conocido a alguien que me ha llevado hasta los límites del placer, es alguien que me entiende, no me pone problema, no me deja en embarazo ni me permite contraer alguna enfermedad venérea, dura todo lo que yo desee y me provoca orgasmos múltiples… creo que he encontrado a mi amante ideal.”

Él, boquiabierto no daba mérito a todo lo que decía su novia… “Y ¿puede saberse quién es aquel hombre imaginario por lo que veo, o es que es una clase de broma?”.

-“¿Quién dijo que fuese un hombre?” respondió ella con una sonrisa pícara.

-“Entonces te has vuelto lesbiana o loca” afirmó él enojado.

-“Ni lo uno ni lo otro”

-“¿Entonces?”

Finalmente respondió ella: “Me he comprado un vibrador”.

Un Antojito

Publicado en Uncategorized el mayo 28, 2009 por basthell


Ocurrió en una tarde gris del mes de mayo; estaba sola en la habitación del computador sin alguna tarea oficiosa realmente; me paseé por la cocina sin ninguna otra intención que alimentar la vista con la poca comida que alcancé a divisar, cuando recordé que no estaba sola. Allí estaba él, muy cambiado a como lo había conocido: ya era grande, maduro, lucía más bello y más provocativo que nunca, pero no podía… no podíamos. Le observé durante un rato imaginando las posibles sensaciones que podía experimentar a causa de él y él seguía allí, inmóvil ante mí sin expresar nada, se limitaba a presumirme su gruesa figura y a demostrarme que ciertamente, tenía más fortaleza que yo.

Las gotas de lluvia caían por la ventana y sentía mi corazón palpitar cada vez más rápido: “no puedo” pensaba, “no debo”. Lo siento, sí pude. Lo tomé entre mis manos rozando mis labios por su tersa piel, lamiendo y disfrutando de cada gota de agua que derramaba, finalmente nos dejamos llevar por el delirio y en cada mordisco arrancaba una parte de él llevándola hasta lo más adentro de mí… cuando volví a la realidad, caí en cuenta de que aquel antojo me costaría caro, bueno, no literalmente… “Mierda, me comí mi tomate”, pensé.

Todos somos tomates

Publicado en Uncategorized el marzo 27, 2009 por basthell

Tantos algodones de dulce vuelan sobre mi tostada cabeza. Son algodones azules y amarillos y grises y naranjados; se ven deliciosos pero no puedo alcanzarlos. Los nervios se han calmado y recuerdo que debería estar escribiendo sobre mi tomate y evitar pensar en aquello que me carcome y que podría destruirme a estas alturas.

Pero ahora que lo pienso dos veces, nosotros somos como nuestros adoptados tomates: cambiamos de color, textura y sabor conforme el paso del tiempo.

Carmina, por ejemplo, es un pequeño tomate en proceso de maduración; tiene un color verdóceo casi amarillo. Su sabor, aunque un poco insípido le hace un tomate muy singular, pues pese a ello me atrevo a decir que es un tomate que vale más que su peso en algo más que oro.

Laurita, por el contrario, es un tomate totalmente verde por un lado y casi rojo por el otro, una buena mezcla que permite disfrutar la parte aún por madurar con sal y limón y la casi madura con su sabor natural.

Uno de los más singulares es Mateo: rojo con algunos parches verdes, símbolo de que ha tenido que madurar prematuramente pero sus rasgos verdes permiten evidenciar que en esa aparente capa de tela, aún vive un niño juguetón.

Y bueno… ¡yo soy un tomate podrido!, sólo eso diré, lo único que espero es que los cuatro juntos hagamos una buena ketchup.

Mujer de ayer

Publicado en Uncategorized el marzo 20, 2009 por basthell

Apúrate, se hace tarde. Limpia tenue el rojo de tus labios y cubre tus pechos prontamente; ya debes irte. Seca tus lágrimas y el rímel regado, en el espejo. Recoge tus rizos y perfúmate, así gustas más.

No limpies tu sexo humedecido, déjale cálido para tu siguiente encuentro.

El adiós, un beso en la mejilla; el gracias, un apretón en tus nalgas y una sonrisa melancólica.

Camina lento y abre la siguiente habitación… te espera desnudo; observas su cuerpo envejecido y cierras la puerta, adentrándote cada vez más. Recuerda: la noche siempre es joven.

Con ganas de huevos pericos

Publicado en Uncategorized el marzo 20, 2009 por basthell

Cómo pesan mis pupilas, cómo quisiera descargarlas sobre el par de huevos fritos quemados a los que llamo ojos.

Hace frío, tanto que alcanzo a sentir como el conjunto de vellos corporales se alza a forma de huelga por no recibir un trato adecuado por parte de un abrigo poco oficioso realmente…

Tal vez tu verde y roja camisa proteja más tu esencia de lo que lo hace mi blanca seda.

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